La fecha del 1ro de Junio, sino es histórica, al menos memorable y muy personal para mí. En el 2015 inicié un camino, una pequeña travesía que aún no sé a donde me llevará: empezar un blog,
una idea tan sencilla pero a la vez tan aterradora para los que no estamos acostumbrados a obedecer la valentía del corazón.
Sin miramientos y sin nada de experiencias, armada de ganas y una curiosidad única por este nuevo camino, me sumergí en la aplicación e iniciaron los primeros pincelazos de la experiencia más íntima, personal y sincera que uno puede tener con uno mismo: escribir para reflexionar, para conocerse, desahogarse o intentar poner en palabras lo que pasaba por mi cabeza.
Una publicación y postear el link, pasarlo a amigos y conocidos, buenos comentarios, apoyo y aterrizaje a no más que "Tienes un diario personal", sí, todos somos vulnerables cuando nos permitimos desnudarnos. Críticas constructivas y una espina que nació y empezó a germinar, lento, a paso seguro, entre insomnios y ambiciones pasadas, ambiciones presentes y ambiciones futuras: Escribir y querer hacerlo bien.
Pasaron meses y planeaba qué, cómo y hasta el tono jocoso o nostálgico de las entradas a publicar. Con una periodicidad mensual, hay textos, no muy largos, no muy cortos, que reflejan parte del viaje que viví en el pasado año.
Pasos lentos que me llevaron a un nuevo año y a un nuevo camino, sorprendida, asustada y con la Fé puesta en que "Todo puede ser mejor" y lo que inició como una espina, se está formando poco a poco.
Hoy por hoy, no soy la mejor escribiendo, no me interesan las estadísticas sorprendentes de visitas, sólo quiero agradecer al momento espacio-tiempo que me permitió iniciar una locura más grande y que hoy da un pequeño fruto: Presentar en un proyecto televisivo local de Montería. Para muchos poca cosa, para mí: La Bendición de Dios, su palabra y su gracia respondiendo tantas oraciones.
Sin el blog y sin esa necesidad de iniciar un camino escribiendo mis experiencias, tal vez no hubiese encontrado la fuerza interior para creer en que puedo hacer lo que me proponga y que a pesar de los tropiezos, del paso lento, la mejor decisión fue apostar por mí y por lo que creo.
Gracias por acompañarme en este proceso, por leerme, por reírte o por sentirte identificado con lo que publico, a tí te comparto parte de mi proceso de formación como Comunicadora y mi primera experiencia formal como presentadora en esta etapa de mi vida.

Felicitaciones, un abrazo.
ResponderEliminarFelicidades, eres maravillosa. Un abrazo!
ResponderEliminarMuchas bendiciones en esta nueva etapa, estaré al tanto de tu blog, un abrazo.
ResponderEliminarFelicidades tienes luz propia.
ResponderEliminarFelicidades tienes luz propia.
ResponderEliminarFelicitaciones Amalia, que Dios siga bendiciendo tu camino.
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